
Hay quien cree que para triunfar en la ópera es mejor estar gordo; de hecho, figuras como Pavarotti o la Caballé lo están. Ya en el Renacimiento se decía que para cantar bien hacían falta grandes pulmones, y por tanto una caja torácica y un cuerpo grandes. Además, en aquellos tiempos en que sólo los hombres cantaban, las voces agudas las hacían los castratti, que tendían a la obesidad (el descenso de testosterona favorece la inactividad), por lo cual se asociaba excelencia de voz con kilos de más.
Sin embargo, no hay evidencia científica de que el peso ayude a controlar la respiración o a proyectar mejor la voz. Es más, ahora que en la ópera ya no sólo se valora lo musical sino también las cualidades actorales.


Sin embargo, no hay evidencia científica de que el peso ayude a controlar la respiración o a proyectar mejor la voz. Es más, ahora que en la ópera ya no sólo se valora lo musical sino también las cualidades actorales.


2 comentaris:
cada cosa se creia antes... xD
nice blog <3
ajajaj es cosa de logica no? luego se prueva lo contrario con los años y la experiencia.
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